Voy a inaugurar una nueva sección que seguramente tenga un recorrido
muy corto, ya que hoy en día, muy a mi pesar mío, ya no suelo jugar a rol como
lo hacía antaño.
Portada de la 1ª Edicion
Uno de los juegos a los que le eché algunas horas fue el juego de
Warhammer rol. Entre todos compramos un libro de 1ª Edición a buen precio en la
mítica tienda de Draco Comics de
Salamanca y jugamos unas cuantas partidas. El sistema me pareció curioso, pero
el trasfondo era un poco desconcertante ya que estaba sacado de una de las
primeras ediciones de WFB y no cuadraba para nada con el actual (¿solo tres
dioses de Caos? ¿y con nombres diferentes?).
Portada de la 2ª edición
Luego cayó en nuestras manos los PDF de la segunda edición… una edición
muy completa, llena de nueva información y trasfondo para Fantasy (me los he
leído todos y creo que son muy útiles para personalizar ejércitos). Su sistema
de juego me pareció muy completo, donde en vez de niveles, aprendes nuevas
profesiones afines. La tercera edición nunca me llamó la atención, me pareció
un juego mesa complejo más que un juego de rol.
Y llegamos a la cuarta edición. Salió en 2018 y me lo puedecomprar en
las navidades pasadas,leyéndomelo entero durante este confinamiento. Mi
opinión: un sabor un tanto agridulce. Por un lado hay cosas que me han gustado
(incluso enamorado), pero otras no me terminan de convencer del todo. Sé que
las comparaciones son odiosas, pero en este caso me gustaría desgranar mis
conclusiones comparando 2ª con 4ª.
Portada de la 4ª edición, con clara inspiración de la 1ª
Lo primero que hay que destacar es la traducción, un poco forzada en
algunos párrafos, se le ve que han ido un poco con prisas y sin cuidado, con
bastantes erratas (pero por lo que veo es la tónica general de muchos trabajos
y manuales de hoy en día). No solo eso, si no que el archivo de erratas por
parte de Devir esta semi oculto en sus RRSS en vez de tenerlo a la vista en su
web.
En sus casi 350 páginas de reglamento están condesadas todas las reglas
del juego, añadiendo más reglas y más completas que las que tenía la 2ª edición
(solo hay que ver la tabla de mutaciones de una y otra, la nueva es bastante
más amplia, pero sin llegar a la del Tomo de Corrupción), pero (siempre hay un
“pero”) también veo que se explayan poco en explicarlas, por lo que me ha
tocado leer varias veces algunos de los párrafos para hacerme una idea de lo
que la regla de turno significa. El precio de hacer más detallado algo, por lo
que no lo veo negativamente. Otra cosa a destacar son las ilustraciones: son
una auténtica pasada. Paisajes o personas arquetípicas con un nivel de detalle
espectacular (en este artículo he puesto algunas) y que sirve muy bien para
hacerse una idea del ambiente del Mundo de Warhammer. Y como dije un par de
párrafos antes, estos juegos de rol son una auténtica inspiración para
conversionar y pintar ejércitos de Warhammer.
Una cosa que me ha gustado es que 4ª usa el mismo sistema de
Habilidades y Talentos de 2ª, pero añadiendo y quitando algunas que eran
parecidas a otras, haciendo un bonito depurado, por lo que los familiarizados
con las ediciones anteriores no van a tener problema alguno con ésta.
Otra cosa que me gustó (mejor dicho, me enamoró), son los eventos y
acciones entre partidas. El hecho de que el jugador pueda recaudar dinero por
ejercer su profesión, o tenga que buscar a un profesional para que le haga un
trabajo especial, etc, le da una dimensión extra al juego, abriendo un nuevo
mundo de posibilidades, tales como que una persona no pueda ir ese día a la
sesión de juego y pueda hacer que su personaje está haciendo tareas personales
me parece genial.
Y de lo anterior también lo siguiente, la organización en estatus (15
en total), otra regla que da mucho juego. Cuanto más estatus más mando y más
ganancias por tu profesión, pero también más gastos. No es lo mismo lo que
gasta un mendigo a la semana (que solo necesita comer y vive en cualquier
rincón), que un artesano (que tiene que comprar materia prima y pagar el
alquiler de su taller), que un noble (que tiene un ejército de sirvientes a
quienes pagar). Y el hecho de que tengas que gastar ese dinero o tu estatus
caerá.

Y ahora vamos a lo que menos me ha gusta: las profesiones. Y de hecho
es lo peor de esta edición, hasta el punto de que, como en este juego de Rol
las profesiones son importantes, empañan todas sus ventajas. El sistema de 2ª
hace, que cuando acabes una profesión puedes acceder a una relacionada, dando
flexibilidad. Un personaje, dependiendo de los avatares que sufra en las
misiones, puede dedicarse a otra cosa, gracias algún evento vivido. Con 4ª
cambia, ahora hay carreras divididas siempre en cuatro niveles parecidos a las
antiguas profesiones. Algunas de esas profesiones está bien hiladas, pero otras
están muy forzadas y con 2 o 3 niveles se hubiera solucionado. Y algunas son
ridículas, solo hay que ver la carrera de “Mendigo”, que empiezas como “Pobre” (¿ser
pobre es una profesión? Entonces yo soy un maestro en eso xD) y acabas en “Rey
de los Mendigos” (alguien ha visto muchas veces John Wich). Esto hace que
pierda flexibilidad y dé la sensación de ser muy artificial.
Además, en 2ª salieron posteriormente unas reglas en las que dividían
las profesionesen Tipo (Académico, Militar, Cortesano…) y Clase (Burgués,
Rivereño, Aldeano y Rural), por lo que la profesión podría ser Militar y
Burgués (un miliciano) o Militar y Rivereño (un guardia de río), entre otros.
En 4ª las Carreras están divididas en Clases, que son una mezcolanza de los
Tipos y Clases de 2ª, algo que me parece chapucero. Y como cada Clase tiene que
tener el mismo número de profesiones (haciendo que me siga pareciendo
artificial y encorsetado) por lo que se han inventado Carreras muy parecidas
unas a otras, como Charlatán y Chalán (en la descripción no veo mucha
diferencia entre ambas) o como Mujer de Río y Raquero (ambos son piratas de
río, pero los primeros solo pueden ser mujeres y lo segundo de ambos sexos…),
que en el mundo de Warhammer haya la Carrera de Monja, pero no de Monje (en el
Tomo de Salvación de 2ª te deja claro que hay de ambos sexos en todas las
congregaciones).

La siguiente parte es el trasfondo. El reglamento de 2ª se desarrollaba
en el Imperio, ampliable a más sitios con los suplementos. En 4ª se desarrolla
en Altdorf y en Reikland. Como parte mala, no te habla de más allá de ese
terreno, como parte buena te describen pormenorizadamente cada ciudad, pueblo
aldea, bosque, río o montaña de Reikland, pudiendo dar a los jugadores detalles
de esos lugares.
En cuanto a los suplementos. Reconozco que 4ª está todavía empezando,
pero la 2ª tiene un montón de ellos, con reglas para jugar en cualquier parte
del Viejo Mundo, ampliaban el armamento que puedes encontrar en el Imperio,
ampliaban las capacidades mágicas, la forma de consagrarse a alguno de los
dioses como sacerdote/monje o incluso poder corromperte por culpa del Caos,
además de algunos pdf gratuitos, como el que sacaron para hacerte un personaje
Ogro. Y no cuento las subvariantes en la que puedes encarnar a un nativo del
norte en tu búsqueda de la gloria de los diese del Caos o formar parte de un
grupo de saboteadores Skaven al servicio de las ambiciones de un Vidente Gris. En
4ª, hasta ahora ya han sacado varios suplementos, todos ellos de campañas, muy
bien elaborados y con tramas muy de película que hace que como Master, no te
tengas que comer mucho el coco en hacerte una partida. Pero, aparte de eso, los
suplementos de 4ª no aportan mucho más. Como excepción, las reglas para hacerte
un personaje Gnomo… una raza muy poco habitual en el Mundo de Warhammer en
comparación de los Ogros (o incluso seguro que hay más Elfos Oscuros exiliados
que Gnomos…).
En definitiva, y para acabar este enorme tocho, estoy dividido: sigo
atrapado en la 2ª con sus profesiones, suplementos y material de los
aficionados (que si rascas un poco la red encuentras mucho y de buena calidad),
pero las muchas mejoras de 4ª me atraen mucho, tiene pinta de ser un magnífico
juego y me gustaría probarlo cuando el tema de la Pandemia pase (algún año de
estos) y juntarse con gente sea seguro. Cuando llegue el momento ya os contaré.